También te gustará:
No todo son disgustos para el Inter
Luis Enrique debería apostar por otro tipo de centrales
Courtois volvió a salvar al Madrid
Comentarios(1)
Por mejores
Por orden cronológico
Lo de que veamos raro no cambiar de camiseta es otro triunfo del negocio del fútbol. Cuando era de verdad el deporte del pueblo, cambiar la camiseta de un año a otro era una afrenta, y la segunda equipación solo se usaba fuera de casa si coincidía el color con la local del rival. Ahora resulta que nos enfadamos si no podemos gastarnos 100 euros reglamentarios cada año porque han añadido una raya.
3

