Con ese nombre seguro que sí España participa, la gana, y luego nos acusan de haberla robado
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#2 #2 gilifoggels dijo: Q verguenza q el arbitro te tenga q rescatar contra el Talavera jajajajajjaja si es q no se puede ser más ridiculo@gilifoggels siempre puedes llegar al limite, que es pagar a los árbitros desde los 70 y solo te sirva para superar al Atleti como segundo equipo de España 🤣
José Plaza fue un figura clave en el Comité Técnico de Árbitros (CTA) durante varias décadas, desempeñando el cargo en dos etapas: de 1967 a 1970 y luego de 1972 a 1990. Durante su mandato, se ha señalado que el Real Madrid obtuvo un gran número de títulos, lo que ha llevado a especulaciones sobre una influencia indebida en las designaciones arbitrales. Se atribuye a Plaza la afirmación de que "mientras yo sea presidente del CTA el Barça no ganará ninguna liga", aunque esta frase ha sido objeto de debate sobre su exactitud original. En su primera etapa, el Madrid ganó dos ligas de tres, y en los cinco años de su ausencia, ganó dos de cinco; al regresar, ganó cuatro de cinco ligas entre 1975 y 1980. Esta tendencia ha sido interpretada como evidencia de un control significativo del club blanco sobre las designaciones arbitrales durante su mandato.
En contraste, Carlos Mejía Dávila, un antiguo árbitro de Primera División, se incorporó al Real Madrid tras retirarse del arbitraje, convirtiéndose en parte de la plantilla del club. Este tipo de vínculos entre clubes y exárbitros es una práctica común en grandes clubes europeos, donde los exárbitros asesoran sobre la actuación arbitral, preparan a los jugadores y ayudan a presentar recursos ante decisiones arbitrales. Aunque el Barça también ha tenido relaciones similares con exárbitros, como José María Enríquez Negreira, quien facturaba al club mientras era vicepresidente del CTA, esta práctica ha generado controversia por las cantidades involucradas y la relación con el estamento arbitral. @fource
La única inteligencia que portáis algunos es, como bien demuestras, artificial. Ni una coma, macho, has cambiado.
Toma pruebas que no han salido de la IA:
Lluís Canut es un periodista catalán, culé reconocido, y SOCIO DEL BARCELONA, entre otros, fue redactor de Mundo Deportivo.
José Plaza fue un figura clave en el Comité Técnico de Árbitros (CTA) durante varias décadas, desempeñando el cargo en dos etapas: de 1967 a 1970 y luego de 1972 a 1990. Durante su mandato, se ha señalado que el Real Madrid obtuvo un gran número de títulos, lo que ha llevado a especulaciones sobre una influencia indebida en las designaciones arbitrales. Se atribuye a Plaza la afirmación de que "mientras yo sea presidente del CTA el Barça no ganará ninguna liga", aunque esta frase ha sido objeto de debate sobre su exactitud original. En su primera etapa, el Madrid ganó dos ligas de tres, y en los cinco años de su ausencia, ganó dos de cinco; al regresar, ganó cuatro de cinco ligas entre 1975 y 1980. Esta tendencia ha sido interpretada como evidencia de un control significativo del club blanco sobre las designaciones arbitrales durante su mandato.
En contraste, Carlos Mejía Dávila, un antiguo árbitro de Primera División, se incorporó al Real Madrid tras retirarse del arbitraje, convirtiéndose en parte de la plantilla del club. Este tipo de vínculos entre clubes y exárbitros es una práctica común en grandes clubes europeos, donde los exárbitros asesoran sobre la actuación arbitral, preparan a los jugadores y ayudan a presentar recursos ante decisiones arbitrales. Aunque el Barça también ha tenido relaciones similares con exárbitros, como José María Enríquez Negreira, quien facturaba al club mientras era vicepresidente del CTA, esta práctica ha generado controversia por las cantidades involucradas y la relación con el estamento arbitral. @fource Ya que te gusta tanto la IA:
El Caso Negreira revela un sistema estructural de influencia del FC Barcelona sobre el arbitraje español. Durante 17 años, el club pagó millones al vicepresidente del CTA por informes que entrenadores y jugadores nunca usaron y cuya existencia real queda en duda. Directivos reconocieron públicamente que buscaban “influir” y protegerse, disfrazando la intención como “neutralidad”. Según el Código Penal español, no hace falta amañar partidos: basta con la voluntad de condicionar el sistema para que exista dolo. El testimonio del hijo de Negreira desmonta la versión del club sobre los informes y su justificación económica. Aunque no hay pruebas de compra de partidos, los hechos muestran un patrón prolongado y consciente de manipulación del entorno arbitral. Deportiva y éticamente, el caso es gravísimo; jurídicamente, hay base sólida para considerar corrupción deportiva. El fallo final dependerá del tribunal, pero la finalidad corruptora y la idoneidad del medio son evidentes. En resumen: el Barça no necesitaba amañar partidos; su estrategia de influencia sobre árbitros ya constituye corrupción.
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#8 #8 fource dijo: Ohh te has indignado porque le he pedido a la IA un resumen, que vas a ir a ver VAR si hay penalty para el Madrid. Hay gente que tenemos mejores cosas que hacer que tú @ka0s88 Tienes ya 40’palos, búscate un trabajo que no sea pagar tus frustraciones con el fútbol.
Venga un abrazo, que si numeritos y Vinicius pudieron dejar esto lo mismo tú también los superas. @fource
Si te jode que te haya pillado con el carrito del helado, mala suerte. La próxima vez, no pidas a una IA que resuma LO QUE A TI TE PARECE, y lo hagas pasar por un comentario tuyo. Porque aunque sois tramposos en todos los ámbitos, se os coge muy rápido xD
José Plaza fue un figura clave en el Comité Técnico de Árbitros (CTA) durante varias décadas, desempeñando el cargo en dos etapas: de 1967 a 1970 y luego de 1972 a 1990. Durante su mandato, se ha señalado que el Real Madrid obtuvo un gran número de títulos, lo que ha llevado a especulaciones sobre una influencia indebida en las designaciones arbitrales. Se atribuye a Plaza la afirmación de que "mientras yo sea presidente del CTA el Barça no ganará ninguna liga", aunque esta frase ha sido objeto de debate sobre su exactitud original. En su primera etapa, el Madrid ganó dos ligas de tres, y en los cinco años de su ausencia, ganó dos de cinco; al regresar, ganó cuatro de cinco ligas entre 1975 y 1980. Esta tendencia ha sido interpretada como evidencia de un control significativo del club blanco sobre las designaciones arbitrales durante su mandato.
En contraste, Carlos Mejía Dávila, un antiguo árbitro de Primera División, se incorporó al Real Madrid tras retirarse del arbitraje, convirtiéndose en parte de la plantilla del club. Este tipo de vínculos entre clubes y exárbitros es una práctica común en grandes clubes europeos, donde los exárbitros asesoran sobre la actuación arbitral, preparan a los jugadores y ayudan a presentar recursos ante decisiones arbitrales. Aunque el Barça también ha tenido relaciones similares con exárbitros, como José María Enríquez Negreira, quien facturaba al club mientras era vicepresidente del CTA, esta práctica ha generado controversia por las cantidades involucradas y la relación con el estamento arbitral.
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Ohh te has indignado porque le he pedido a la IA un resumen, que vas a ir a ver VAR si hay penalty para el Madrid. Hay gente que tenemos mejores cosas que hacer que tú @ka0s88 Tienes ya 40’palos, búscate un trabajo que no sea pagar tus frustraciones con el fútbol.
Venga un abrazo, que si numeritos y Vinicius pudieron dejar esto lo mismo tú también los superas.
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El caso de Enríquez Negreira, que cobró 1,4 millones de euros entre 2016 y 2018 a través de su empresa Dasnil 95, ha sido investigado por la Fiscalía, que examina si hubo un intercambio de favores arbitrales. Aunque el Barça niega cualquier favor indebido y afirma que los pagos eran por servicios de asesoramiento, la cantidad ha generado sorpresa y preocupación. Este caso se enmarca en una lucha histórica entre el Real Madrid y el Barça por el control de las designaciones arbitrales, con el Real Madrid ejerciendo una influencia significativa a través de figuras como Plaza.
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Q verguenza q el arbitro te tenga q rescatar contra el Talavera jajajajajjaja si es q no se puede ser más ridiculo
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José Plaza fue un figura clave en el Comité Técnico de Árbitros (CTA) durante varias décadas, desempeñando el cargo en dos etapas: de 1967 a 1970 y luego de 1972 a 1990. Durante su mandato, se ha señalado que el Real Madrid obtuvo un gran número de títulos, lo que ha llevado a especulaciones sobre una influencia indebida en las designaciones arbitrales. Se atribuye a Plaza la afirmación de que "mientras yo sea presidente del CTA el Barça no ganará ninguna liga", aunque esta frase ha sido objeto de debate sobre su exactitud original. En su primera etapa, el Madrid ganó dos ligas de tres, y en los cinco años de su ausencia, ganó dos de cinco; al regresar, ganó cuatro de cinco ligas entre 1975 y 1980. Esta tendencia ha sido interpretada como evidencia de un control significativo del club blanco sobre las designaciones arbitrales durante su mandato.
En contraste, Carlos Mejía Dávila, un antiguo árbitro de Primera División, se incorporó al Real Madrid tras retirarse del arbitraje, convirtiéndose en parte de la plantilla del club. Este tipo de vínculos entre clubes y exárbitros es una práctica común en grandes clubes europeos, donde los exárbitros asesoran sobre la actuación arbitral, preparan a los jugadores y ayudan a presentar recursos ante decisiones arbitrales. Aunque el Barça también ha tenido relaciones similares con exárbitros, como José María Enríquez Negreira, quien facturaba al club mientras era vicepresidente del CTA, esta práctica ha generado controversia por las cantidades involucradas y la relación con el estamento arbitral.
@fource
La única inteligencia que portáis algunos es, como bien demuestras, artificial. Ni una coma, macho, has cambiado.
Toma pruebas que no han salido de la IA:
Lluís Canut es un periodista catalán, culé reconocido, y SOCIO DEL BARCELONA, entre otros, fue redactor de Mundo Deportivo.
https://www.ara.cat/media/no-havia-dit-mai-publicament-parkinson_128_5016336.html
Aquí más noticias sobre los muchos escándalos del FCB comprando árbitros a diestra y siniestra.
Rigo era el árbitro que el Barcelona siempre les pedía que les pitara cuando podía hacerse (igual que recusar árbitros)
José Plaza fue un figura clave en el Comité Técnico de Árbitros (CTA) durante varias décadas, desempeñando el cargo en dos etapas: de 1967 a 1970 y luego de 1972 a 1990. Durante su mandato, se ha señalado que el Real Madrid obtuvo un gran número de títulos, lo que ha llevado a especulaciones sobre una influencia indebida en las designaciones arbitrales. Se atribuye a Plaza la afirmación de que "mientras yo sea presidente del CTA el Barça no ganará ninguna liga", aunque esta frase ha sido objeto de debate sobre su exactitud original. En su primera etapa, el Madrid ganó dos ligas de tres, y en los cinco años de su ausencia, ganó dos de cinco; al regresar, ganó cuatro de cinco ligas entre 1975 y 1980. Esta tendencia ha sido interpretada como evidencia de un control significativo del club blanco sobre las designaciones arbitrales durante su mandato.
En contraste, Carlos Mejía Dávila, un antiguo árbitro de Primera División, se incorporó al Real Madrid tras retirarse del arbitraje, convirtiéndose en parte de la plantilla del club. Este tipo de vínculos entre clubes y exárbitros es una práctica común en grandes clubes europeos, donde los exárbitros asesoran sobre la actuación arbitral, preparan a los jugadores y ayudan a presentar recursos ante decisiones arbitrales. Aunque el Barça también ha tenido relaciones similares con exárbitros, como José María Enríquez Negreira, quien facturaba al club mientras era vicepresidente del CTA, esta práctica ha generado controversia por las cantidades involucradas y la relación con el estamento arbitral.
@fource Ya que te gusta tanto la IA:
El Caso Negreira revela un sistema estructural de influencia del FC Barcelona sobre el arbitraje español. Durante 17 años, el club pagó millones al vicepresidente del CTA por informes que entrenadores y jugadores nunca usaron y cuya existencia real queda en duda. Directivos reconocieron públicamente que buscaban “influir” y protegerse, disfrazando la intención como “neutralidad”. Según el Código Penal español, no hace falta amañar partidos: basta con la voluntad de condicionar el sistema para que exista dolo. El testimonio del hijo de Negreira desmonta la versión del club sobre los informes y su justificación económica. Aunque no hay pruebas de compra de partidos, los hechos muestran un patrón prolongado y consciente de manipulación del entorno arbitral. Deportiva y éticamente, el caso es gravísimo; jurídicamente, hay base sólida para considerar corrupción deportiva. El fallo final dependerá del tribunal, pero la finalidad corruptora y la idoneidad del medio son evidentes. En resumen: el Barça no necesitaba amañar partidos; su estrategia de influencia sobre árbitros ya constituye corrupción.
Venga un abrazo, que si numeritos y Vinicius pudieron dejar esto lo mismo tú también los superas. @fource
Si te jode que te haya pillado con el carrito del helado, mala suerte. La próxima vez, no pidas a una IA que resuma LO QUE A TI TE PARECE, y lo hagas pasar por un comentario tuyo. Porque aunque sois tramposos en todos los ámbitos, se os coge muy rápido xD
José Plaza fue un figura clave en el Comité Técnico de Árbitros (CTA) durante varias décadas, desempeñando el cargo en dos etapas: de 1967 a 1970 y luego de 1972 a 1990. Durante su mandato, se ha señalado que el Real Madrid obtuvo un gran número de títulos, lo que ha llevado a especulaciones sobre una influencia indebida en las designaciones arbitrales. Se atribuye a Plaza la afirmación de que "mientras yo sea presidente del CTA el Barça no ganará ninguna liga", aunque esta frase ha sido objeto de debate sobre su exactitud original. En su primera etapa, el Madrid ganó dos ligas de tres, y en los cinco años de su ausencia, ganó dos de cinco; al regresar, ganó cuatro de cinco ligas entre 1975 y 1980. Esta tendencia ha sido interpretada como evidencia de un control significativo del club blanco sobre las designaciones arbitrales durante su mandato.
En contraste, Carlos Mejía Dávila, un antiguo árbitro de Primera División, se incorporó al Real Madrid tras retirarse del arbitraje, convirtiéndose en parte de la plantilla del club. Este tipo de vínculos entre clubes y exárbitros es una práctica común en grandes clubes europeos, donde los exárbitros asesoran sobre la actuación arbitral, preparan a los jugadores y ayudan a presentar recursos ante decisiones arbitrales. Aunque el Barça también ha tenido relaciones similares con exárbitros, como José María Enríquez Negreira, quien facturaba al club mientras era vicepresidente del CTA, esta práctica ha generado controversia por las cantidades involucradas y la relación con el estamento arbitral.
Venga un abrazo, que si numeritos y Vinicius pudieron dejar esto lo mismo tú también los superas.
El caso de Enríquez Negreira, que cobró 1,4 millones de euros entre 2016 y 2018 a través de su empresa Dasnil 95, ha sido investigado por la Fiscalía, que examina si hubo un intercambio de favores arbitrales. Aunque el Barça niega cualquier favor indebido y afirma que los pagos eran por servicios de asesoramiento, la cantidad ha generado sorpresa y preocupación. Este caso se enmarca en una lucha histórica entre el Real Madrid y el Barça por el control de las designaciones arbitrales, con el Real Madrid ejerciendo una influencia significativa a través de figuras como Plaza.